4. Tranquilidad en el bosque

Aquel almuerzo fue, en realidad, un banquete. Uno de esos que ocurren cada fiesta de fin de año en una familia numerosa y de buen nivel económico; comieron y bebieron abundantemente. Y lo mejor es que a penas el día estaba comenzando. Se podría decir que era un día tranquilo, un día en el que pareciera que nada podría arruinarlo, inmutarlo, perturbarlo; todas estas personas se encontraban en la sala de una cabaña de dos pisos, una larga cabaña que contaba con un estilo rústico por fuera y moderno por dentro, además de contar con una hoguera y una piscina trasera. 

Era como la casa soñada a la que podrían aspirar casi cualquier español que quisiera relajar la mente y el cuerpo para distanciarse de la ruidosa y efímera ciudad que con cada año que pasaba se modernizaba más y ya la gente perdía el tacto y el trato humano hacia el resto de personas. Desde la sala se podía ver el frente de la casa desde la carretera hasta un profundo bosque de pinos y en el segundo piso había una chimenea y algunos cuartos en donde podrían habitar todas esas personas cómodamente al menos por un tiempo, es por eso que Robert al ver la singularidad del momento que se pasaba en ese entonces propuso quedarse hasta el día siguiente.

Alwin: Emm... Robert, amigo. Sabes a mi tampoco me parece una mala idea pero... tan sólo, imagina que estamos durmiendo plácidamente y de repente esas bestias llegan hasta este lugar. No tendríamos la ventaja de la luz del sol y mucho menos podríamos hacer mucho ya que solo tenemos una salida que es la misma por la que llegamos hasta aquí.

Nicole: Yo, yo pienso lo mismo. Es bueno el lugar señor, y no le quiero menospreciar la agradable posada y la oportunidad de este momento pero... si no nos movemos, nada nos garantiza que sigamos con vida.

Robert: Chicoos, ¡chicoos!.  Es que a caso ahora la vida es ¿solo sobrevivir?. ¿No están acaso seguros de ustedes mismos para hacerle frente a esas criaturas?

Rosa: Pues, la verdad es que nisiquiera sabemos nada sobre esas criaturas. Creo que lo que ellos temen es que no podamos deshacernos tan fácil como quisiéramos si es que las cosas van en el sentido que ellos quieren. 

Robert: El día está tranquilo, quedémonos hasta el atardecer. Rosa, ve a la cocina y dile a tu madre que valla a dormir ahora y que va a tener que mantenerme despierto luego.

El bosque no era traicionero, a decir verdad es un bosque que pareciera vacío de fauna, pero en la noche es cuando se pueden observar a la mayoría de insectos y en los lagos y ríos se puede apreciar variedad de peces. Robert y su amigo eran fanáticos pescadores y tenían un pequeño bote en donde acostumbraban ir de pesca algunas veces al año. La pesca era su actividad favorita, y en parte era casi el único contacto con naturaleza viva y animal que se podía hacer contacto en ese lugar.

Luego de alistar las cosas de pesca, entre cañas y el bote, ya eran las 2:00PM. Robert quería involucrar a la mayoría de personas en las actividad, excepto a Flor y a su esposa ya que creía que era mejor que ellas descansasen por el momento. Y cuando llegaron a un lago que se encontraba no tan lejos de la cabaña, ordenó a Nicole, Rosa y Alwin a buscar carnada en los retazos de madera en el suelo, o debajo de las piedras, de todas maneras Rosa ya había ayudado a su padre en otras ocasiones así que era la experta en ese grupo.

< Parece que será un largo día aquí, bueno al menos tendré algo de diversión > Pensó Nicole.

Rosa: Alwin, tú levantas lo que yo te digo y que tu amiga esté juntando sólo los gusanos de color rojizo y largos, parecidos a este -Le entregó un gusano a Nicole que sacó de la nada- ¿entendido?

Nicole: ¿De dónde sacaste eso, niña?

Alwin: ¡Entendido!

Rosa: Muy bien, a mover el culo. Andando.

Nicole: Esa niña es muy madura para su edad, ¿no lo crees?

Alwin: Rosa... jeje, ella es así porque quiere protejer y dar un buen ejemplo a su hermana menor. A veces las he visto jugar y para serte sincero no se comporta así todo el tiempo, quizás -Nicole le interrumpe-

Nicole: ¿Quizás tiene celos por mí?

Alwin: No lo creo -suelta una carcajada- de todas maneras yo soy muy mayor para ella y de seguro encontrarán a alguien de su edad. Yo la verdad las quiero como si fueran mis hermanas, es medianamente poco el tiempo que llevo pasando al lado de ellas pero si he logrado encariñarme un poco con las dos.

Nicole: Mmm, ya veo.

Alwin: Oye... con respecto a lo que pasó en la madrugada en el hotel...

*Se escucha a Robert gritando*

Rose: ¡Alwin!

< ¿Justo ahora? > Pensó Nicole.

Llegaron el grupo de recolectores de carnada al lago y ven como uno de los dos botes que habìan llevado estaba siendo destrozado por unos tentáculos dignos de una película de ficción. Por suerte no era el bote del padre de las niñas sino que era el de su compañero.

- Salió de la nada. ¡Joder! -Dice Robert mientras trataba de regular la respiración acelerada que le había provocado la situación-.

- ¿Pero no han traído algo para tratar de ahuyentarlo? -Pregunta Alwin, con tono de sorpresa-.

- Solo tengo una hacha y una pistola de bengalas en la mochila.

- Voy a por esa criatura, ¡sea lo que sea voy a salvarlo!

*Alwin salta al lago con la ropa puesta y empieza a bajar hasta ver los orígenes de los tentáculos*

Era un Cangrejo-Kraken, era horroroso un animal peludo con pinzas y con tentáculos con ventozas el cual solo tenía un ojo e iluminaba el fondo del lago con un brillo verduzco que por la luz solar casi no se notaba pero Alwin cada vez se sumerjía más y podía apreciar con mayor lujo de detalles lo que tenía en frente. Esa imagen se metió en la mente de Alwin.

< ¿Cómo es que esa cosa tiene sólo un ojo, y lo peor cómo es que brilla? > Se preguntaba Alwin a él mismo mientras descendía.

Alwin no tenía ni idea de con lo que se había topado, esa criatura posó su vista en él y lo empezó a atraer como si fuera una sirena. Alwin se sentía cada vez con más ganas de llegar al fondo del lago y luego se empezaba a sentir débil y cansado, como si el cuerpo se le hiciera de plomo. Suelta el hacha, se desmaya y escucha una frase: "Despierta... niño...."  (con la voz de Tigry).

De inmediato empieza a ver momentos de su pasado, y luego empieza a verse él mismo cayendo hacia el fondo del lago; ve como un humano pequeño en comparación con la horrorosidad de cangrejokraken está cayendo lentamente, como si ya no pudiera controlar nada de lo que estuviera pasando. La imagen se nubla, se empieza a oscurecer. Alwin estaba muriendo, y era una muerte que no le provocaba dolor, era un proceso que él estaba dispuesto a aceptar. Era como si él mismo supiera que ahí acababa su historia y todo lo que quedaba era ver como era el fin de su vida y saber que a su alrededor no había nada, nada. Como si fuera una persona en un cine mirando una película, un cine a oscuras en dónde lo único que puedes hacer es mantener un rol de espectador y luego solo ver lo que pasa en el futuro, cómo es que te entierran, como es que tus familiares lloran por tu causa, cómo es que-

*Alwin empieza a escupir agua*

- Abre los ojos, chico vaquero -Dice Nicole- deja de hacerte, que mis besos no son gratis, nisiquiera son tuyos.

*Alwin abre los ojos*

- ¿Lo ven?, sigue vivo.

Alwin se encontraba desconcertado y sin una palabra se levanta con sus brazos apoyados sobre el gras del lago y ve como Nicole estaba de empapada con toda su ropa, en ese momento se dió cuenta que ella había sido su salvadora. Pero ese momento de alegría y segunda oportunidad que no nos dá la vida a todas las personas, se vió opacado por la otra imagen a su derecha; Alwin volteó la cabeza y enfocó la vista en Rosa quien consolaba a su padre por la pérdida de su amigo, el bote de su amigo en realidad era el que llevaba Robert ya que desde hacia un tiempo cuando recién se conocieron, él le había pedido a su amigo que de favor que construyese un bote y como quedó tan bueno pues nunca se lo prestó y hasta le puso su nombre.

*Alwin tose como si tuviera alguna enfermedad de los pulmones*

- Te debo una Nicole.

- No es necesario que me lo recuerdes, ahora creo que a ese señor ya le quedó más clara la situación.

- A veces tenemos que pasar por estas situaciones para reflexionar -agregó con una mirada como de culpa- aunque por otro lado yo pude haber hecho algo.

- No, no pudiste haber hecho nada. Vi hacia lo que te enfrentabas, ¿enserio planeabas acabar con un monstruo de ese tamaño?, ahora ya entiendo por qué los hombres viven menos que las mujeres.

- Ya está, vamos ahora con ellos y luego volvamos a la cabaña, será mejor que salgamos de aquí cuanto antes.

Regresaron a la cabaña, ya eran las 4:57PM. Robert y su familia empacaron todo y se subieron a los automóviles, ahora que eran tres, porque el coche de su amigo ya no lo iba a conducir el, se repartieron entre personas. El coche de Robert llevaba provisiones de comida, el de Nicole, llevaba combustible y líquidos más botiquines y primero auxilios, el del amigo de Robert lo usaba Alwin, y llevaba armas para defenderse, munición y carpas y ropa para distintas estaciones del año. Todos los automóviles eran camionetas largas en las que todos estaban cómodos, así que con un pequeño nudo en la garganta de algunos más sentidos en ese momento, partieron del lugar despidiéndose de ese ambiente que nunca antes había sido tan traicionero como hoy.

Se dirigieron hacia la carretera para Navarra y luego hacia Valcarlos para llegar a la frontera y cruzar el puente, en donde en territorio ya sea Español o Francés iban a pedir ayuda.










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