5. Revelaciones

Alwin: Entonces estaba sentado tranquilo y por culpa de ese tipo tuve que mudarme a España.

Nicole: Oooh, interesante. Aunque si hubieras estado más tranquilo hubieras seguido allá y quizás hasta hubieras terminado tu carrera.

*Se escuchan disparos*

Robert: Entren rápido y sigamos moviéndonos.

Alwin: Igual ya estaba terminando de almorzar.

Alwin y el resto de personas estaban descansando en la carretera para almorzar tranquilamente y estirarse un poco ya que todos habían pasado ya 6 horas manejando. Esos disparos fueron de otras personas que se encontraban alrededor de la carretera. Ladrones.

<< Me parece o tengo a dos Camaro detrás mio >> Pensaba Alwin.

?????: Ya casi Ru, acelera un poco más cariño... déjame ponerle las manos encima.

Rupert: Rupert y Sofi, ahora fuera de la cárcel. Que genial nombre para una obra o guión.

Sofi: Guardaré la rpg para algún helicóptero. Esta vez voy a usar a la escopeta de dos barriles que me diste por mi cumpleaños.

Rupert: Trátala con cuidado amor, no te vallas a lastimar.

Se ve como en la culata del arma hay un sticker pegado, un sticker ochentero de una mujer mostrando sus bíceps. El arma era una escopeta bañada en oro doble cañón calibre 12. Era un arma tan hermosa, como valiosa y peligrosa a la misma vez. Hasta tenía en el cañón el nombre Sofi, fue un regalo de su pareja Rupert cuando hace unos días salieron de la cárcel aprovechando el alboroto por el virus que hizo mutar a uno de sus compañeros.

- Y pensar que fue hace menos de una semana que me lo regalaste.

- Sí, y ni bien salimos tuvimos la oportunidad de colocarle los colores que más te gústan.

- Se nota que me conoces muy bien cariño gracias.

Hace exactamente seis días, se veían escuchando rumores sobre un cierto virus que aquejaba a uno de los compañeros de celda que había en esa cárcel. Pero al ser un tipo con desórdenes mentales, nunca le hicieron caso. Dos días después el virus hizo que el reo empezara a crecer en musculatura de la noche a la mañana y en la noche de ese día rompió en dolor. Todos dicen que se escuchó como si hubiera ocurrido un temblor en la madrugada, de repente vieron un hueco enorme y circular que enlazaba el centro penitenciario de hombres con el de mujeres que estaba bloqueado tras un muro de concreto muy ancho y reforzado con acero.

Esta pareja de ladrones habían estado esperando esta oportunidad desde hace ya varios años y solo recibieron ese regalo como una casualidad de la vida y huyeron juntos, hicieron un motín junto a otros reos y robaron el almacén de armas de su centro penitenciario. Luego de eso asaltaron en grupo una concesionaria de automóviles y así terminaron en la carretera. Esperando como aves de carroña a todas las personas que trataban de cruzar hacia Francia por la frontera en Valcarlos. 

Alwin: << Los tengo justo detrás mío. Espero que de algo haya servido darle esa Barret 95 a Nicole. Y por qué demonios tengo que ir al último. Dioos >>  

*Los ladrones chocan con la camioneta*

¡Perfecto! -dicen al unísono Rupert y Sofi, pero de repente el motor del auto que ellos conducían se detiene y empiezan a desacelerar-. ¡Carajo!

Alwin: ¡Siiiiiiii! -Acelera con más velocidad- << Lo siento chicas, hoy no me puedo quedar con ustedes. Luego las veo >> -Se empieza a reír de nervios y gratitud por que pudo evitar lo que sea que hubiera llegado a pasar.

...

- Debiste de haber revisado el auto antes de robarlo.

- Sí lo hice cariño, no sé que sucedió.

- Vamos a la cueva y lo revisamos ahí.

Sofi y Rupert fueron hacia una cueva que se encontraba a unos pocos kilómetros de la  carretera, se encontraba detrás de una montaña que los cubría y mayormente realizaban sus atracos en la noche, por lo que hasta ese momento nadie los había atrapado o siquiera descubierto.

- Rupert, cierra la puerta antes de revisar el auto.

- Listo

*Suenan ruidos de una roca moviéndose*

- Enciende la luz Sofi.

- Ya está, ahora ponte a arreglar eso mientras que yo haré la cena. No podemos pasar otro día sin atrapar nada, acuérdate que tenemos que conseguir ese yate que me prometiste.

- No me olvido amor, con ese yate vamos a poder movernos más rápido entre países, una vez tengamos construida una base o algo solo faltará unir fuerzas con el patrón y así podremos empezar...

- La verdad nunca me cayó bien ese patrón tuyo -dijo ella, antes de que Rupert terminara de hablar- y si empezamos desde cero ¿solo los dos?

- ¿Solo tu y yo? emmm, ¿estás segura de lo que estás pensando?

- Sí, míranos. -Sofi deja de cortar verduras y mira fijamente a Rupert mientras extiende los brazos- Tenemos casi 40 años, no falta mucho para que nos convirtamos en ancianos y aún no me diste el hijo que me prometiste.

- Es porque tuvimos esa mala jugada con nuestro contacto, pasamos casi 23 años en la cárcel. No se puede hacer mucho ahí dentro y lo sabes.

- Lo sé, pero ahora ya no tenemos porqué huir, mira afuera. Esas cosas cada vez se vuelven más comunes y la gente ya los ve como a los animales salvajes, no creo que haya otra preocupación más grande que esa en este momento.

- ¿Cuánto tiempo llevamos juntos?

- No lo sé, sabes que no soy buena con las fechas, desde que estábamos en la secundaria supongo.

- Jeje, ha pasado un poco, ¿no?. Hemos pasado buenos momentos juntos, incluso encerrados.

Rupert y Sofi terminaron de cenar y se fueron a dormir juntos, habiendo culminado los preparativos para mañana, ya que al día siguiente las cosas iban a cambiar.

...

- Sofia, ¿Dónde dejaste la escopeta ayer?

- Detras de la refrigggggeradooooora -lo dice con voz de sueño-

Rupert estaba empecinado en tratar de buscar más recursos con los cuales poder hacer de esa cueva un hogar, o al menos poder hacer frente a los mutantes de los que él todavía no tenía conocimiento, por lo que sale muy temprano en la mañana con el fin de encontrar transeúntes a quienes robar.

Rupert camina y camina por el sentido contrario a la carretera alejándose de la cueva y haciéndose el muerto cuando de repente ve pasar a un carro velozmente en el horizonte.

<< Este es mi momento de brillar, quizás sería mejor hablarles o defrente empezar a los balazos, ese auto se ve mejor que el mío, quizás si trato de contarles alguna historia sobre como acabé medio moribundo... >>

*Shhhyyyy*

El carro pasó de largo muy cerca de Rupert y casi lo atropeya.

- ¡Fíjense por donde conducen, CIEGOS!

De repente pasa un camion lentamente por su mirada pero estaba extraño ya que no parecía ir desacelerando sino que daba la impresión de avanzar a ese ritmo. Rupert logra detener el camión y ya se tenía su historia preparada con la que iba a engatusar a su presa para luego matarla y despojarla de sus bienes.

- Buenos días caballero, sería usted tan amable de...

*Cae el arma al suelo*

- Dios... no.

Rupert queda traumatizado al ver ese sangriento escenario, al parecer ese conductor no tenía cabeza (se la habían arrancado a por pedazos), ni siquiera tenía brazos, lo que movía al camión era una especie de mono que salía del pecho del conductor, y controlaba como si fuera un simbionte las piernas del conductor para frenar y acelerar su velocidad al conducir, pero el mono pareciera que fuera sordo ya que miraba fijamente a Rupert y no lograba distinguir bien algo con claridad, solamente veía una especie de mantel de color rojo con cuadros y puntos negros por lo que solo hizo un ruidoso grito muy agudo y aceleró el camión.

Rupert salta del camión y cae en la arena de la carretera. 

<< ¿Que demonios fue eso? >>

Rupert se dirige a su cueva.

- ¡Sofi, Sofii! 

- ¿Que pasó cariño?

Rupert le cuenta lo sucedido a Sofia y tratan de alistarse como puedan para salir de ese lugar, ya que los dos estaban un poco asustados y no entendían por que es que había sucedido eso pero al mismo tiempo también logran comprender la razón por la cual tantas personas cruzaban esa parte de la carretera y lo hacían de manera seguida.

- Rápido Rup, ya tengo todo listo.

- Adios covacha, te extrañaremos.

- Ya encontraremos un mejor lugar, amor. No te preocupes, vamos.

*Suena el sonido del motor del auto encendiéndose*

Con la mitad de combustible consumido, esta pareja logra cruzar hasta Francia, pasando sin problemas el control por parte de la policía de ese país ya que en una situación de emergencia, no se ponían a prestar atención quienes entraban, solo buscaban salvar a más personas.

- Qué haremos aquí, Rup.

- Quizás deberíamos viajar a otro continente.

- Hacer eso nos va a tomar tiempo, mira la cantidad de gente que quiere irse de este continente.

- No lo sé, entonces tendremos que invadir alguna vivienda y mantenernos ahí hasta que se nos ocurra algo.

Rupert no tenía un plan en mente a pesar de los años de experiencia y todo lo que vivió en la cárcel junto a Sofia, pero sabía que con el tiempo se le ocurriría algo; Sofia por su parte estaba más tranquila, en el tiempo que pasó encerrada logró adquirir ciertas habilidades para crear herramientas hechizas y para hacerse de amigas en la celda, de esa manera logró sobrevivir, además ella era una chica que parecía mucho menor que su edad y ese rubio inocente de su cabello le daba la apariencia de ser más tierna e inocente de lo que en realidad era.

Sofía tuvo un plan antes de echarse a dormir en la parte de atras del auto, se lo contó a Rupert que iba a hacer vigilancia, ellos estaban en Pau abajo de un puente, ya que la zona no era tan segura pero tampoco podían permitirse el lujo de poder habitar en otro lugar ya que las edificaciones se llenaban con la gente inmigrante que venía desde España, Italia y Suiza en su mayoría las personas sobrevivientes de todo lo que estaba ocurriendo eran personas con capacidad adquisitiva muy alta. 

Por algún motivo en especial que la seguridad de la frontera de Francia les explicó a Rupert y Sofia, este país se había vuelto el pináculo de la seguridad y la hospitalidad para personas que hablaran alguna de las lenguas romances, pero no le prestaron atención al motivo así que solo pasaron. 

Al día siguiente, Sofía había empezado con los preparativos y rápidamente encontró tema de conversación con la gente que para su suerte también hablaban español y también estaban en una situación de necesidad como la de ellos.

- No podremos salir de aquí solos, tenemos que poner manos a la obra y juntos podremos salir de esta pocilga y hacernos dueños de algún avión, por ahora seremos doce personas pero con el tiempo cincuenta y más adelante seremos cien ó doscientos, y con ese número podremos infiltrarnos directamente hasta el aeropuerto más cercano de donde controlaremos la entrada y salida aérea para este país, seremos ricos. ¡Quién está conmigo está con todos los que se unen a este gremio, únanse y no pasarán ni un solo día más de hambre!

Al escuchar las palabras de Sofia, las veinte personas que habían alrededor en su mayoría adolescentes y unos pocos adultos dijeron al unísono: ¡Yo me uno!

El gremio creado por Sofía era llamado "Partnership Of Equals" ó por sus iniciales: P.O.E. era un gremio donde todos se ayudarían y solo algunas personas estarían encargadas de la administración de la repartición de los bienes haciendo que todos se sientan contentos con la parte que se les entregaba y satisfaciendo las necesidades del grupo de personas. Así empezaron esa misma tarde un golpe contra las tiendas de suministros, de mano de las personas residentes de ese país que se conocían cada rincón de la ciudad y se colaban como ratas entre las largas colas para comprar los recursos de consumo de cada día aprovechándose del caos que provocaban de manera artificial, se dividían por grupos y mientras unos rompían otros reducían a las fuerzas policiales del lugar con una coordinación como la de un grupo de nadadoras sincronizadas.

Este fue el pan de cada día para estas personas que en menos de una semana ya llegaban a treinta personas unidas al gremio. Pero a pesar de que las triquiñuelas que empleaban, y de las que nadie salía culpable ó herido de gravedad, Rupert sabía que no iva a durar para siempre.

<< No cabe duda, me he sacado la lotería con esta mujer. Pero al igual que la cárcel no pasará mucho hasta que alguna persona que se crea en el derecho que adquirir el poder ó se crea que debería obtener más valla a ocasionar algún problema, tengo que hablar con Sofia antes de que sea tarde >>

Ya habían pasado dos semanas, el grupo ahora era más grande, eran treinta y nueve personas, todas ya estaban ocupando un edificio entero en Buros, una ciudad un poco alejada de Pau.

- Sofía, estás haciéndote cargo de esto y el grupo está creciendo demasiado rápido.

- Ya lo sé, ¿no es grandioso?.

- Sí, pero no tardará mucho hasta que...

- ¿Qué cosa, es que no confías en mí?

- Confío en ti, de quien no me fío es en el resto, en especial de los nuevos que ni siquiera sabemos cómo se logran enterar del gremio.

- Amor, mírame a los ojos, estamos bien. Por lo menos ahora estamos bien y no hay nadie-

*Pum Pum*

- Police, ouvrez la porte!

- Nous les avons coincés! Ouvre la porte maintenant!


Created using Leonardo.ai