- Entonces... otra vez a la cárcel supongo... -dice Robert con una voz un poco desanimada.
- Oye chico guapo, qué estás diciendo? -responde Sofía, al mismo tiempo que le sonríe alegremente- Solo es un paseo en camioneta.
- Tais toi! ou on va devoir te séparer! -habla en francés un policía que estaba de copiloto.
- Jodete francés apestoso! -grita Robert- ¡Este camión no nos detendrá!.
- Jeje, ¿por qué apestoso? -dice Sofía, mientras continúa riéndose al ver que Robert y el policía discuten.
Esta pareja ya había pasado innumerable veces por la carcel, aunque sólo eran periodos cortos, ellos no ponían oposición a escapar, porque siempre pensaban que en la carcel al menos no tenían que buscarse la comida y la habitación. Era como si estuvieran en un hotel todo pagado y así lo creían ellos.
- Rup, y si estamos condenados a esto?
- No digas tonterías, es solo... es como nuestro hotel. Cómo nuestro primer hotel.
- Jajaja no me hagas acordar eso.
- No te has olvidado entonces... esa noche fue lo mejor.
- Nuestra primera cita juntos...
Rupert y Sofía estaban estudiando juntos en la universidad antes de que empezará todo este revuelto con los mutantes, las visitas a la cárcel y lo demás. En realidad, ellos dos eran una pareja de profesores, estudiaban para enseñar a las futuras generaciones y aunque su relación no fuera la más perfecta del mundo, aceptaban las disculpas y los errores que el otro cometía y así terminaron permitiendo más de lo permitido mutuamente, comprendiéndose mejor en el proceso y conociéndose más como personas, al final tomaron su decisión y hasta ahora no han ocurrido problemas mayores que simples discusiones.
- Entonces estabas tú con tu cara de todo pavo y fui yo quien te invitó a tomar.
- Sí, jajaa era porque yo no era de tomar y nisiquiera conocía el sabor del alcohol. Y luego de eso?
- Luego de eso nuestro grupo del trabajo se fueron a bailar en un lugar y nosotros nos fuimos caminando borrachos a por el centro de la ciudad, te tambaleabas de un lado al otro y yo no supe qué hacer contigo.
- Pero teníamos casi 18 años!
- Sí, casi jeje... recuerdo que lo poco de dinero que tenía solo me alcanzó para un hotel de mala muerte que fue a la conclusión que llegué luego de pasar como por cuatro o cinco lugares recomendados por mis amigas.
- Era un hotel en horizontal? si bien recuerdo? de color azul.
- Sí, ese hotel donde entramos y no dormimos ni una hora de las 6 horas que pedimos. Esos tramposos nos grabaron y luego hacían dinero con nuestro video.
- Esos malditos jejeje les habrá gustado vernos, éramos una pareja muy bonita.
- Y lo seguimos siendo Rup...
Sofía se enamoró primero de Rupert, y antes de él solo había tenido algunos enamoradillos que no pasaban la raya de agarrarse de manos y darse besitos pequeños en la boca.
- A la mañana siguiente salimos corriendo sin pagar jeje eso no te olvides.
- Yo dije seis horas, el de la recepción nosé de dónde sacó ocho horas, que no nos hay avisado no es problema nuestro, ahi me doblé el tobillo.
- Recuerdo eso, menos mal estábamos en la carretera y por nuestra forma de vestirnos nos confundieron y ese bus nos llevó como si trabajáramos para la empresa que era.
- Jejejeje eras muy habilidoso... éramos.
- Luego de eso que más pasó? Cómo acabábamos metiendo en tantos problemas?
- Rup, recuerdas que me comprabas rosas?
- Sí, lo recuerdo. Te traía ramos de rosas, ahora que recuerdo... luego de un tiempo te empecé a comprar chocolates.
- Exacto, de dónde sacabas tantos chocolates?
- Jeje ya recordé, fuimos a la tienda esa del señor y mientras que estaba haciendo cálculos en su calculadora, nosotros ya nos habíamos ido de la tienda.
- Síiii jajaja fuimos en tu bicicleta y yo llevaba los chocolates en mi falda haciendo como una bolsa.
- Ese señor tampoco nos dió gran ganancia porque la mayoría estaban pasados, recuerdo toda la adrenalina que sentimos en ese momento.
- Yo te vi a ti con tu cara de no tener dinero y te susurré al oído "corre" jejeje en parte me siento culpable de lo que te enseñé en ese entonces, pero para bien o para mal no han parado de pasar momentos así y la verdad créeme que mi vida necesitaba más de eso.
- Enserio Sofi?... me hace sentir muy feliz que digas eso... recuerdo que ese día que fue nuestro primer atraco estabas tan feliz conmigo que luego de estar comiendo algunos chocolates en ese campo me preguntaste algo.
- Sí, recuerdo muy bien lo que te dije "Rupert, soy muy feliz contigo, sí llegáramos a terminar nuestra relación por qué excusa sería?"
.
.
.
Mientras ellos dos seguían conversando, en un idioma en el que la autoridad francesa no entendía, el carro empieza a tambalear y luego frena de golpe, pero no tan fuerte.
- Sortez de la voiture maintenant!
Rupert: Ahora nos dejan solos
Sofía: Silencio rup, escucha eso.
*PWAAAAAAAAAUUUUUUUUUUUMRMRMRMMMMN*
Rupert: Salgamos de aquí!
La policía francesa fueron los primero que salieron de la camioneta blindada en la que se transportaban, esta pareja fue la última en salir y salieron justo antes de que una bestia mounstruosa del tamaño de una casa de dos pisos tirara el automóvil de un golpe con una de sus cuatro patas al cielo como si fuera un lanzamiento de disco de los juegos olímpicos.
*Sonidos de disparos*
Sofia: Mira el tamaño de esa cosa.
Rupert: Sin duda, estas mutaciones cada vez están colocando todo de cabeza, me pregunto qué la habrá causado, corramos lejos de aquí. Menos mal no estamos tan lejos de las alcantarillas.
Sofia: Espero que tengamos algunos miembros fieles todavía allá abajo.
Rupert: Vamos!
.
.
.
Rupert: ¿Alguien está allí abajo?
Miembro 6: ¿Mas abajo de dónde?
*Sonido de recarga de escopeta*
Sofia: Más abajo de POE, solo está el resto.
Miembro 6: Mi líder...
*Hace una reverencia*
Algunos miembros del gremio todavía eran leales a Sofia y Rupert, estos se encontraban escondidos ya que luego de la captura de los líderes del gremio, una gran parte del gremio empezó a desligarse del resto de miembros y sin otra cabeza al mando además de la de Rupert, las actividades y la coordinación se perdieron entre los dos días que pasaron desde aquel suceso en el centro de operaciones del gremio.
Por otro lado la bestia había estado destrozando la ciudad, el tamaño de estos mutantes cada vez aumentaba y así mismo como estos mounstros crecían, el impacto de sus destrozos hacían cada vez un mayor desequilibrio en la economía de los países a donde llegaban, pero Francia estaba libre de estas amenazas, entonces... ¿Cómo pudo ser capaz de pasar esto?...
Alwin: ¿Cómo pudo ser capaz de pasar esto?
Rosa: Según periodistas franceses cuentan que una especie de cura para el cáncer terminó saliendose de las manos.
Nicole: Yo creo que alguien adentro de esas instalaciones de la supuesta cura, cambió la cura por el virus de mutación y como ya saben que algunas cosas se prueban primero en animales antes de que las prueben los humanos...
Alwin: Nicole, creo que me estoy enamorando de ti.
*Nicole se ruboriza y se pone un poco nerviosa*
Nicole:... No es de esperar que algún conejo o ratón saliera de alguna forma de ese lugar, y luego se lo dieran de comer a ese tigre.
Robert: Aún así, el tamaño de ese animal es enorme. En la radio decían que tenía el tamaño de un edificio, ¿una criatura así de colosal de qué se tiene que alimentar para no morir de hambre?
Rosa: No tengo ni idea, pero si no vamos a la cocina, nos vamos a morir de hambre nosotros.
Flor: ¡Familiaaaa!! ¡El almuerzo está servido!!!
Por suerte la nueva familia no vivía cerca del lugar donde sucedieron esos hechos, pero todavía quedaba la duda de si hay alguna entidad de la que nadie conoce o si existe algún plan detrás de toda esta invasión de mutantes, y lo peor es que la sociedad no está preparada y ni siquiera tienen la tecnología para hacerle frente a tales amenazas.
Luego de almorzar Nicole y Alwin salen al balcón, porque Alwin le pidió un momento para conversar a solas con ella.
- La verdad siento muchas cosas por ti Nicole.
- Pero ahora no hay tiempo para eso jeje, mira cómo estamos. Debiste de declararte a mi cuando estábamos en el colegio aún.
- Es cierto. Pero en ese entonces yo no pensaba en esas cosas.
- O quizás no lo tomabas en serio.
- Oye, eso que me dijiste en el hotel...
- Ah sobre eso, no te preocupes, enserio me sentía muy cansada. La verdad es que tengo novio.
- Ammm, entiendo.
- De todas maneras es de sudamérica y hace dos meses que no voy a verlo.
- Pero, lo extrañas?
- La verdad es que no jajajajaa.
- Jajajajaja.
- Seamos amigos Alwin, he cambiado mucho desde entonces, aunque si quieres no lo seamos, pero si quieres...
- Oye, eres demasiado coqueta ¿sabes?
- Mmm jajaja ¿coqueta?
- Síi, además eres ardiente.
- Ar-..
.
.
.
- ¿Nicole?
- Voltea, miraa ahí.
- Oh por dios.
Nicole y Alwin salieron del balcón a la sala y a los cuartos de cada miembro de la familia para avisar que tenían que evacuar ese edificio de manera inmediata, la misma bestia de la que habían escuchado días atras, ahora estaba cerca de donde ellos vivían.
Fue una pena que tuvieran que abandonar aquel lugar donde se habían refugiado hace pocas semanas, pero los miembros de la familia pudieron gozar de la suerte de tener un día más de vida, la bestia parecía dejar un charco de sangre de un color rojo como de sangre, pero era una sangre ácida muy corrosiva, el animal estaba muriendo pero aún podía hacer destrozos en la ciudad.
*Alwin mira por el retrovisor del auto mientras conduce en la direccion de su familia*
<<Pero que será eso que derrama ese animal, sin dudas es producto de todo el odio del mundo lo que ha sido capaz de crear la naturaleza, o quizás sea otra cosa como dijo Nicole>>
*Nicole le da un beso en la mejilla a Alwin*
- Concéntrate manejando, cariño.
- Que feliz me siento que ese beso me tenga que quemar y no ese tigre mutante con ese fuego botando por la boca. Bueno en fin, ahora que tenemos menos autos, supongo que tendremos que irnos a un lugar lejos de aquí.
- Sí, pero Robert dijo que tenía conocidos por aquí; Seguro encontramos algún lugar donde ubicarnos rápidamente.
- No creo que volvamos a sudamérica ni tu ni yo.
- Yo solo sé que este problema lo tenemos en este lado del mapa y en este continente, lo que sí esperaría es que el resto del mundo venga a ayudarnos.
- Eso de que el problema es sólo aquí, te lo habrán hecho creer. Porque yo y la familia tampoco hemos recibido cartas de sudamérica y creo que la familia de Robert es de allá, me dijo que antes le mandaban una carta por semana y hasta ahora nada.
- Pero al menos tenemos con qué defendernos, ¿cierto?.
- Solo tengo un revólver y cinco cargadores, espero que eso sea suficiente.
|
|
| Created using Leonardo.ai |
Pronto nuevo capítulo?
ResponderBorrarquizás...
Borrar